Camping de Biescas: 22 años después

publicado en: Campings, Cronicas de viajes | 0

Este verano, aprovechando nuestra estancia en el pirineo Aragonés visitamos el antiguo Camping de Biescas donde hace 22 años fallecieron 86 personas debido a una riada. Junto a él un parque con varios monumentos recuerdan una de las mayores tragedias ocurridas en un Camping..

El Camping que escogimos para nuestra semana de vacaciones en los pirineos (Camping Escarra) estaba apenas 10 kilómetros al norte de Biescas, Con las prisas por llegar nos pasó desapercibido un pequeño parque situado a poco más de un kilómetro del pueblo junto a la carretera con una extraña construcción a su lado. Se trataba de los restos del Camping Las Nieves de Biescas donde el 7 de Agosto de 1996 se produjo una fuerte riada que acabó con la vida de 87 personas y provocó heridas a 187.

Un alud de toneladas de piedras, barro, maleza y agua anegó el camping y arrasó todo cuanto pilló a su paso, caravanas, coches, enseres, árboles. Solo quedó en pie el edificio de recepción.

Así era el camping antes de la tragedia

Aunque quería visitarlo desde que escribí aquel artículo, desconocía donde estaba ubicado, por lo que tuve que recurrir a Google Maps. Lo encontré a 1,6 kilómetros al Sur de Biescas, junto a la carretera y delimitado por el encauzamiento del rio y por la carretera nacional N-260 que comunica Biescas con Huesca.

En la imagen se puede ver que la construción del camping en aquel lugar nunca debió de permitirse ya que se ubicó en el cono de deyección de un torrente de grandes dimensiones que ya había causado fuertes riadas en 1913 y en 1929.

Junto a la entrada del Camping, junto al antiguo edificio de recepción podemos ver una placa conmemorativa de aquella tragedia.

 

La placa está situada en un pequeño parque donde hace dos años se colocó un monumento que recordaba el 20º aniversario de la riada.

En una mirada frontal, se ven las dos esculturas principales y la tercera queda oculta, dejando un gran hueco, el vacío que dejaron los fallecidos. Hay una agrupación de 87 rosas, una por víctima, talladas en falso relieve, a modo de ofrenda floral.

Unas manos entrelazadas significan la fuerza y el esfuerzo. También aparecen el símbolo de la solidaridad y un poema de Oriol Espinosa (“nostalgia de un río salado que se nos viene encima”). El conjunto escultórico está rodeado de siemprevivas, una planta autóctona fuerte y resistente.

Justo al fondo del parque se puede ver el cauce artificial del rio, construido sobre el antiguo cono de deyección. Bordea toda la parte oeste del camping.

La entrada al recinto del camping esta cerrada desde el año 2016. En su puerta,junto al antiguo edificio de recepción pueden verse algunos lazos en homenaje de las victimas.

No todo el camping está vallado.Junto a la carretera apenas un par de cintas de plástico delimitan el acceso al lugar.

El recinto se encuentra completamente abandonado y lleno de maleza. Todos los enseres y restos han sido retirados. Tan solo encontré por los alrededores algun trozo de plástico que probablemente perteneció a alguna caravana.

Aun se pueden ver desde fuera las separaciones entre parcelas y los muros de piedra. Hace un par de años se podía entrar al recinto e incluso al edificio de recepción.  Estas y muchas más fotos pueden verse en el Blog “Senderismo en Imágenes” .

Con el 20º aniversario en el año 2016 el edificio se tapió y el recinto fue limpiado y vallado.

Este es el aspecto que tiene actualmente con todos las puertas y ventanas tapiadas.

 

 

Os animo a que visitéis la zona de Biescas. Un auténtico paraíso que será tristemente recordada por aquel desastre que perfectamente podía haberse evitado.

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