Ruta por Francia rumbo a Eurodisney (VII): !! Llegamos a Disneyland Paris !!

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El sueño de todo niño es ir a Eurodisney y conocer a sus personajes favoritos. Las nuestras lo pudieron cumplir el mes pasado en uno de los mejores días de su vida. Esta es la crónica de nuestro intenso día en Eurodisney.

Llegamos a París el Domingo 23 de Julio, nueve días después de nuestra salida de Alicante. Por el camino vimos Burdeos y los Castillos del Loira. Estabamos en el ecuador de nuestro viaje.

Como este año es el 25 aniversario, con la idea de que hubiese menos gente queríamos evitar ir a Eurodisney el fin de semana. Con la de gente que había en el parque, no imagino ir un domingo.

Para pasar cuatro noches en Paris escogimos el Camping Cuatre Vents, situado a unos veinte minutos de Eurodisney. Un camping de grandes y verdes parcelas, usado habitualmente como dormitorio por los visitantes del parque.

En la recepción hablan español perfectamente y venden las entradas. En nuestro caso, veníamos con la idea de pasar tres días en el parque, aprovechandonos de la oferta 3×2 dias por el aniversario. Nos salia sobre los 450 euros para un parque y casi 600 para los dos (recordad que realmente Eurodisney se compone de dos parques, Disneyland, el que todos conocemos y Walt Disney Studios, más orientado a los adultos).

Durante el viaje, en uno de mis momentos de inspiración (probablemente vaciando el WC Quimico), pensé que a lo mejor tres días eran demasiados para un solo parque, ya que con dos niñas de seis años el parque Disney Studios no encajaba bien.

Como vimos en la recepción del Camping que durante este verano la entrada de adulto para un dia estaba rebajada y costaba igual que la de niño, decidimos comprar entradas para un dia y un solo parque (56 euros x 4 = 224 euros).  Al día siguiente teníamos previsto visitar París, y el tercer día volveríamos a comprar las mismas entradas. Así las entradas nos costarían 448 euros para dos días.

Cuando me disponía a comprar las entradas, mi mujer me insinuó que mejor era comprar solo las del primer dia, que ya compraríamos las otras el mismo miércoles antes de ir. Fue una de las mejores ideas que tuvimos durante el viaje ya que después de pasar 13 horas en Eurodisney se nos quitaron las ganas de volver. 

Una vez instalados el domingo en el Camping y después de haber comprado las entradas para el parque, decidimos que como apenas eran las seis de la tarde, nos daba tiempo para visitar París, concretamente la Torre Eiffel y los Campos Elíseos.

Nos costó cerca de dos horas hacer los 78 kilómetros. Colas, retenciones, camiones… conducir por París es una locura y os lo desaconsejo totalmente. Es preferible conducir hasta una boca de metro y moverse con él. Eso hicimos el martes.

Sobre las ocho de la tarde del domingo y con una ligera llovizna, llegamos a la Torre Eiffel, imponente con sus 324 metros de altura junto al río Sena.

Aunque mi mujer y yo ya la conocíamos, no se puede pasar por París sin volver a ver uno de los más famosos monumentos del mundo. Las niñas estaban encantadas y les sorprendió mucho verla, dado que sale en muchos dibujos animados y no pensaban que fuera real.

Además si podéis visitarla al atardecer, aparte de dia la podreis ver de noche. Iiluminada es aún más espectacular.

Varias cosas nos sorprendieron respecto a nuestra última visita. Por un lado la ausencia total de policia. Imagino que irían de paisano ante los ataques que hubo contra varios agentes en los últimos tiempos. Además, para poder cruzarla por debajo había instalado un fuerte control de seguridad con arcos detectores de metales.

Otra sorpresa desagradable con la que nos encontramos fue la gran gran cantidad de vendedores ambulantes que había. Era casi imposible acercarse a la Torre Eiffel sin esquivar puestos de souvenirs, comida, taxis bici y manteros. Francia tiene un serio problema de inmigración en los últimos años. Eso explica ciertas tendencias políticas de los franceses, que yo no terminaba de comprender.

Cansados, mojados y hambrientos regresamos al Camping. Al día siguiente íbamos a tener uno de los días más intensos de nuestras vidas.

Al fin en Eurodisney.

El lunes por la mañana nos levantamos excitados. A pesar de que en teoría no se puede introducir comida en el parque, nos comentaron en recepción que no pasaba nada, así que hicimos unos bocatas y nos llevamos una gran botella de agua. Ya estábamos avisados de que todo en Eurodisney es caro.. muy caro. Y estábamos en lo cierto.

El parque abre a las 10.00 de la mañana y cierra a las 23.30. Es conveniente quedarse todo el dia, ya el parque cierra con un espectáculo de fuegos artificiales y proyecciones sobre el castillo de la Bella Durmiente. Es de lo más espectacular y bien hecho que he visto en mis cuarenta años de vida.

La entrada al parking de Eurodisney no viene incluida con la entrada y cuesta 20 euros por dia. Se paga al entrar. Unos amables empleados nos indicarán donde debemos aparcar. Luego tenemos unos quince minutos andando hasta la entrada del parque.

Una vez allí, aún nerviosos y expectantes, seremos cacheados y pasaremos un arco de seguridad. Toda precaución es poca frente a la ola de atentados que han sufrido los franceses.

El parque Disneyland cuenta con varias zonas temáticas, siendo Fantasyland (arriba del mapa a la derecha) la más conocida de todas ellas, ya que se concentran allí la mayoría de atracciones basadas en los dibujos de Disney.

En un dia se pueden ver el 80% de las atracciones del parque siempre que no vayamos en fin de semana. Es interesante también bajarse la aplicación oficial del parque, que nos dice el tiempo medio de espera de las atracciones, que en algunos casos supera la hora.

Para los niños pequeños, un buen consejo es colgarles unas cartulinas con sus nombres y nuestro teléfono por si se pierden.

También es muy interesante aprovechar los Fastpass que son una especie de reserva para algunas de las atracciones mas conocidas, que se consigue en su misma entrada y que nos dará derecho a entrar sin apenas colas. Solo podemos reservar un fastpass a la vez, así que es interesante sacarlo y marcharnos a otra atracción, para volver a la hora indicada (más que una hora es un periodo para usarlo). Por cierto para sacarlo necesitamos las entradas del parque, así que cuidadlas bien y no las perdáis.

Para ciertas personas como yo, puede ser frustrante hacer tres cuartos de hora de cola para entrar a una atracción que durará noventa segundos (por ejemplo la de arriba de Dumbo), por lo que hay que armarse de paciencia.

En la puerta de todas las atracciones está el tiempo medio de espera aunque algunas veces no es fiable (en algunas de ellas lo actualizan manualmente).

El chubasquero es imprescindible en Eurodisney, pues los franceses tienen un tiempo malo de narices, igual llueve a cantaros que a la media hora hace un sol que te cuece dentro de tu chubasquero. Un pequeño paraguas también puede venir bien. Todos los días a las cinco y media de la tarde tendremos el Disney Parade, o sea un desfile de todos los personajes Disney. Recordarlo y pillad sitio con al menos media hora de antelación.

Los aseos no están bien indicados y no son muy abundantes, por lo que si veis alguno aprovechadlo, especialmente si vais con niños.

Algunas atracciones son espectaculares, y otras están francamente de relleno (como el submarino del capitán Nemo). A nosotros nos encantaron especialmente la de Peter Pan, los Piratas del Caribe y el mundo de los niños.


En el parque abundan los sitios para hacerse fotos, bien intentando sacar la espada Excalibur de la roca, con la lampara de Aladino o sentados disfrutando de una merienda con Alicia en el País de las Maravillas.

Las tiendas y los restaurantes de Eurodisney son algo más que caros, pero es imprescindible llevarse un recuerdo del parque.

Ojo que aunque el parque cierra a las 23.30 horas las tiendas y muchos restaurantes lo hacen sobre las 21.00. Parece increible pero a las 10 es tan imposible cenar en Eurodisney como ir al baño (si.. encima que hay pocos los cierran antes de la hora). Otros puestos ambulantes (helados o gofres) cierran sobre las siete de la tarde (!!!) y muchas atracciones sobre las ocho.

Los horarios típicos de Francia vamos..

El parque se divide en varias zonas.. Main Street se sitúa en la entrada y está ambientada como estados unidos en los años cincuenta. Aunque solo tiene tiendas y cafeterías de vez en cuando podemos disfrutar de algún concierto.

Fantasyland es la más famosa y es la que hemos visto en las fotos,

Aventureland tiene atracciones temáticas sobre piratas, Frontierland sobre el lejano oeste y Discoveryland cuenta con atracciones futuristas (Starwars incluido).

Una de las atracciones con mayor tiempo de espera es el pabellón de las princesas con colas de hasta 75 minutos para hacerse una foto con la que nos toque. Nosotros tuvimos mucha suerte porque aunque lo cerraron a las ocho, pasamos por allí un poco más tarde y el señor que estaba en la puerta nos invitó a pasar. Más vale llegar a tiempo que rondar un año. Así nuestras mellizas tuvieron su esperada foto con Rapunzel.

Y así fueron pasando las horas.. 13 para ser exactos, en el mayor y más famoso parque de atracciones de Europa, aunque lo mejor quedó para el final: Un maravilloso espectaculo de música, chorros de agua, luces y fuegos artificiales sobre el Castillo.

Media hora de espectaculo que os dejará con la boca abierta.. podéis creerme….

 

 

Y al final.. llegamos al Camping Cuatre Vents sobre las doce y media de la noche. Es de agradecer que la valla es manual y que podemos entrar y salir a cualquier hora.

Caímos rendidos los cuatro y soñamos con el gran dia que acababamos de pasar.

 

 

 

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