Viaje a Madrid en Caravana. Parte I: El camping Osuna y el parque El Capricho.

publicado en: Campings, caravanas, Cronicas de viajes | 2

Aunque parezaca increible, Madrid es una ciudad que solo tiene un camping en su termino municipal: El Camping Osuna. En él estuvimos el pasado mes de Diciembre, durante el puente de la Inmaculada. Un Camping pequeño y descuidado pero muy bien situado para hacer turismo por la capital de España.

Habíamos pasado muchas veces cerca de Madrid con la caravana, pero nunca la habíamos visitado. El pasado Diciembre cuando unos amigos nos invitaron a pasar unos días con ellos, pensamos que era el momento, ya que ellos viven en una casa pequeña y los hoteles estaban todos llenos.

La búsqueda “campings madrid” que hicimos en el Google Maps nos pareció prometedora pero fue un espejismo.

La mayoría de lugares que aparecen en la búsqueda no son campings ni nada que se les parezca. Tan solo el Camping Osuna se encontraba dentro del término municipal.

Una rápida llamada nos confirmó que había parcelas libres en el puente de la Inmaculada (6-10 de Diciembre). Además estaba a menos de 4 kilómetros de casa de nuestros amigos. El viaje prometía.

Tardamos unas seis horas y media en hacer el viaje desde Alicante. Es nuestra velocidad con dos niñas pequeñas, a 90 kilómetros por hora y con las 3-4 paradas de rigor.

En esos días en Madrid hacía bastante frio, y por la noche la temperatura rondaba los 2 ó 3 grados.

A nosotros el frío no nos da miedo, de hecho lo preferimos al calor. Un simple calefactor de aire de 10 euros y todo solucionado. En cambio las altas temperaturas como las de Alicante en verano se llevan mucho peor.

Una vez en el camping, nos registramos y pagamos los 45 € por parcela y noche por adelantado. Un poco caro para ser temporada baja. Ventajas de no tener competencia y de estar bien situado..

Enfrente de la recepción del Camping hay un restaurante. No es el restaurante del Camping ojo, de hecho me pareció algo caro.. En recepción ni siquiera me supieron decir el horario.

El Camping Osuna cierra en navidades y enseguida supimos porque. No es que el bloque de aseos no tuviese calefacción, es que no tenía ni puerta. Te duchabas prácticamente en la calle. Eso sumado a que el agua caliente brillaba por su ausencia hizo que nos duchásemos en casa de nuestros amigos. Un cero para el camping en este aspecto. Y no sería el único.

Si.. veis bien. Esas mangueras amarillas pertenecen a la zona de vaciado del WC químico esta dentro del aseo… lamentable.

Fueron sin duda los peores aseos de un camping en los que hayamos estado, exceptuando alguno de Francia.

Nada más entrar al camping notamos un olor penetrante y familiar. Alguien tuvo la brillante idea de situar el área de vaciado de aguas de las autocaravanas en la puerta del camping, justo al lado del bloque de aseos.

Si.. esa mancha del suelo son las aguas grises. Hay que pasar por encima para entrar o salir del camping. Sin comentarios.

Bueno.. una vez instalados en una de las parcelas disponibles dimos una vuelta como siempre hacemos por el camping. Esta vez no debimos haberlo hecho.

En el centro del pequeño camping hay un edificio que bien podría pertenecer al rodaje de un episodio de Walking Dead, un edificio abandonado y lleno de basura que hace tiempo fue el supermercado del camping.

 

En el interior, si miramos por alguna ventana que no esté tapiada.. vemos esto…

Parece increible pero un día este camping fue inspeccionado y aprobado por los señores de ACSI.

El resto del camping no es demasiado acogedor pero para dormir es suficiente.

Lo mejor del camping Osuna es su cercanía a todo. En menos de veinte minutos nos podemos plantar en el centro. Eso si si no hay demasiado tráfico. De todos modos la primera excursión la podemos hacer a pie.

Pegado al camping se encuentra el Parque de El Capricho, una de las joyas más desconocidas de la capital. Su belleza compensa con creces la cutreria del camping y justifica el hecho de escogerlo como campamento base para conocer Madrid.

En pocos pasos pasamos del infierno al mismísimo cielo. Un parque propiedad del ayuntamiento que antiguamente fue una de las fincas privadas más lujosas de Madrid.

Su nombre exacto es Parque El Capricho de la Alameda de Osuna, Construido en 1784 por los Duques de Osuna y especialmente por la duquesa, doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel.

Protectora de artistas, toreros e intelectuales, la duquesa creó un auténtico paraíso natural que frecuentaron los personajes  más ilustres de la época y en el que trabajaron los mejores artistas, jardineros y escenográfos de la capital.

Después de la muerte de la duquesa comenzó el declive de la finca, que fue imparable hasta que en 1974 el Ayuntamiento de Madrid compró el parque y comenzó su recuperación, que finalizó en 1999.

Constituye el único jardín del Romanticismo existente en Madrid.Muestras de ello son el laberinto de arbustos, los edificios, como el palacete, la pequeña ermita, o el hermoso salón de baile, además de los riachuelos que lo recorren sus  estanques con patos y cisnes.

La duquesa ordenó construir estanques, que conectaban el canal principal que recorre el parque con el salón de baile, que es donde se llevaban a cabo las fiestas que daba. Este edificio se levanta sobre un pequeño manantial (donde se puede observar la figura de un jabalí que permanece bajo un arco mirando hacia el riachuelo), del que se surtía de agua el resto del parque,

El parque Parque El Capricho de la Alameda de Osuna alberga un importante patrimonio botánico, escultórico y artístico. Contiene templos, ermitas, estanques, fuentes, plazoletas y también como no el palacio de los duques

Exedra en la Plaza de los Emperadores.

 

El parque está concebido como un típico jardín paisajista inglés, representan la naturaleza en su estado puro, invitando al paseo y a detenerse en los rincones más escondidos.

Varios senderos recorren los pequeños bosques que rodean el parque. Es importante señalar que está prohibido entrar con animales. Tampoco con patines ni bicicletas.

En sus praderas y paseos se observan notables ejemplares de robles, pinos, cipreses, tejos, cedros, plátanos y castaños de indias.

No está permitido traer comida, por lo que no se puede hacer un picnic en su interior. Tampoco se permite, aunque se suele hacer la vista gorda, salirse de los senderos del parque o entrar en las construcciones

El jardín ofrece tres estilos diferentes: el parterre o jardín francés, el paisaje inglés y el giardino italiano.

La Duquesa quiso tener una villa de recreo, su “capricho”, como ella misma lo llamó. Buscó y encontró en las afueras de Madrid, en Canillejas, una antigua casa de campo que había sido propiedad del conde de Barajas, que en 1783 los duques de Osuna compraron a los condes de Priego.

Desde el año 2005 se vienen celebrando en la temporada primavera-verano-otoño, los fines de semana, conciertos, teatro, danza… en lo que se llama las «Tardes de Capricho».

Durante la República fue declarado Jardín Histórico y durante la Guerra Civil, se construyeron en el Jardín varios refugios antiaéreos subterráneos, en los que se encontraba la posición Jaca. En los alrededores del palacio se pueden ver restos de respiraderos de los refugios.El bunker principal se puede visitar aunque nosotros no entramos.

El salón de Baile contaba con su propio embarcadero al que llegaban los invitados desde la casa principal navegando por el arroyo principal del parque.

Desde los comienzos del siglo XIX el palacio y sus jardines sufrieron muchos percances. Durante la ocupación francesa la posesión fue incautada hasta 1812 y el edificio sufrió graves daños, además de desaparecer muchos objetos y muebles. Antonio López Aguado, en aquellos momentos Arquitecto Mayor de Madrid, fue el encargado de su restauración.

 

En 1900 pasó a ser propiedad de la familia Bauer y el palacio sufrió algunas transformaciones más, incluido un nuevo piso en la fachada norte y nueva distribución de algunas estancias.

Arruinados los Bauer, en 1946 fue vendido a una Inmobiliaria para ser convertido en Hotel. Entonces se perdió toda la distribución interior pues se dividió con el fin de obtener el mayor número de habitaciones posible. Afortunadamente el proyecto nunca llegó a hacerse realidad.

Cuando lo compró el Ayuntamiento el Jardín y del Palacio se encontraban en muy malas condiciones. En 1978 se restauró la fachada y comenzó la restauración del Jardín que fue inaugurado en el año 2000.

Para finalizar nuestro recorrido visitamos el Templete de Baco. Esta singular obra fue realizada entre 1786 y 1788 por el francés Jean Baptiste Mulot, conocido por sus trabajos en el Petit Trianon de Versalles

Las niñas no pudieron resistirse a subir.

Y así pasamos la primera y la segunda jornada de nuestro viaje a Madrid en Caravana.

Más info sobre el parque..

Pronto la siguiente entrega…

 

 

 

 

 

 

 

 

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2 Respuestas

  1. Juan

    Hola habia pensado crear un blog sobre los camping que visitamos y he encontrado estecon maravilloso blog. Ademas nosotros tambien somos delos alicante!!!! Bueno espero poder arracar mi pequeña y idea y aprender algunas cosas de tu blog.

    • Jose Miguel

      Gracias Juan !! Avisa cuando lo tengas y si necesitas ayuda para ponerlo en marcha dímelo…un saludo

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